Alcudia

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Puerto de Alcudia

miércoles, 7 de agosto de 2013

Cansancio

Madrid, agosto de 2013

          Esta pasada noche no he dormido nada. Me he pasado la noche en vela dando vueltas sin parar, angustiado por el calor reinante y por el dolor de espalda. Cuando ha sonado del despertador, a eso de las nueve y media, no tenía fuerzas para levantarme. Era un zombi total. Ni una ducha, ni un refrescante trago de agua con limón, ni asomarme al balcón a tomar aire fresco me han servido para despejarme.
          
          Tenía cita a las 12 del mediodía con el cirujano en la Fundación Jiménez Díaz para control de mi cicatriz y del estado general de mi cuerpo tras la extirpación de bazo que se me realizo a finales de mayo. He tenido que ir en un taxi ya que me resultaba imposible caminar hasta la parada del autobús y mucho menos tenía la suficiente capacidad para conducir mi coche hasta allí. El camino hasta la Fundación ha sido en total silencio, tan solo roto por el ruido de las ambulancias o por la pregunta del taxista de que en qué puerta me dejaba.
          
          Una vez allí me ha atendido el cirujano media hora antes, lo cual es de agradecer, que si llego a quedarme sentado media hora en la sala de espera acabaría durmiendo y roncando. A la vuelta, de nuevo en taxi hasta casa y una vez aquí, nueva ducha para tratar de despejarme. Algo que no ha sido posible.
          
          Me tomo un sandwich mixto, un par de yogures con kiwi y una pastilla de paracetanol y me tumbo en el sofá a ver si descansa un poco mi cuerpo y se me termina pasando el dolor de espalda y el sueño. Pero no, es totalmente imposible. De nuevo el calor es asfixiante y si pongo el aire acondicionado un rato acabare atarugado y mas dolorido que antes.
          
          Decido por tanto dar rienda suelta a mi cabeza y cojo el iPad para enterarme de las últimas noticias, para ver mis emails y para escribir estas cuatro letras, cosa que se me antoja. Y esto es lo que me esta espabilando poco a poco. Debe ser que en cuanto usas la mente un poco y te olvidas de los problemas físicos consigues estar mas fresco. Así que nada, aguantaremos un poco más y en cuanto me entre sueño dormiremos y se acabó. Da lo mismo si son las dos o las cuatro y si me levanto a las seis o ya no me levanto. Lo primero es lo primero y descansar es lo que ahora y aquí necesito. Mas cuando puedo permitírmelo y la única obligación actual que tengo es la de vivir y recuperarme bien del todo.
          
          Sed buenos y no os dejéis llevar por el desaliento general del país.

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